Lo que una tienda de indumentaria enfrenta todos los días
Cada prenda se multiplica en talles y colores, y sin control por variante es fácil vender el último talle M sin darte cuenta. La rotación por temporada exige liquidar lo que no se movió antes de que llegue la colección siguiente, o el capital queda inmovilizado en percheros. Y comparar precios entre proveedores de indumentaria, donde el margen se define tanto en la compra como en la venta, no es trivial sin un sistema que lo ordene.