Lo que un kiosco enfrenta todos los días
Alta rotación de productos de bajo valor unitario, así que cada venta tiene que ser rapidísima o se te arma cola. El fiado de los vecinos de siempre, que hay que llevar en la cabeza o en un cuaderno que se pierde. Quedarte sin la marca de cigarrillos o la gaseosa que más se vende justo un sábado a la noche. Y al final del mes, no saber bien cuánto ganaste realmente después de reponer mercadería y pagar el fiado que no cobraste.