
Pedido por lista
El comprador pega su lista, una cosa por renglón, y la tienda encuentra cada producto. Se revisa, se ajustan las cantidades y va todo al carrito.
- Entiende "2 leches" o "yerba x1"
- Lo que falta se consulta por WhatsApp
Agenda y gestión del consultorio: los pacientes reservan solos, con turnos que no se superponen. Ficha con el historial de cada uno, cobro particular online o en el consultorio y facturación desde el mismo panel. Sin cuaderno ni planillas sueltas.

El paciente entra por el link publicado en WhatsApp o Instagram, elige la prestación y el horario libre, y confirma con un código que recibe por mail. La agenda del día se consulta desde el celular.
Datos de contacto, documento y datos fiscales para facturar, todos sus turnos y todos sus pagos, y un campo de notas para la evolución. Accesible desde cualquier dispositivo.
Cada reserva llega al instante por mail, WhatsApp y notificación en el panel, y el día anterior llega el listado de los turnos del día siguiente con nombre y horario.
Todo el tráfico entre el panel y el servidor va encriptado, cada usuario tiene permisos por módulo y el registro de auditoría guarda quién creó, editó o borró cada dato y cuándo.
Mercado Pago, PayPal o Go Cuotas para cobrar online, o el cobro se registra al terminar la consulta. Si el paciente deja una parte a cuenta, queda como pago parcial con su saldo.
Factura A, B o C con CAE y QR fiscal emitida desde la misma consulta, con el comprobante listo para imprimir o enviar por mail y WhatsApp.
Primera consulta de 45 minutos, control de 20, procedimiento de 60. El sistema organiza los horarios sin superposiciones.
Varios médicos, kinesiólogos o nutricionistas, cada uno con su usuario y sus permisos. Cada turno se asigna al profesional que atiende, que recibe el aviso.
El sistema usa el vocabulario del consultorio: "Pacientes" en lugar de clientes, "Turnos" en lugar de citas, "Prestaciones" en lugar de servicios. Se configura una vez y cambia en todo el panel y en la web.
Guantes, jeringas, geles, suplementos: cada consumo o venta descuenta stock, y el sistema avisa cuando un insumo baja del mínimo definido.
Si se atiende a más de un paciente en la misma franja (sala de kinesiología, grupo), se define cuántos entran a la vez y el sistema respeta ese cupo.
La secretaria ve la agenda y los cobros, y no accede a los módulos que no se le habiliten. Cada rol tiene su nivel de acceso.
Son páginas que vienen incluidas en la tienda: aparecen solas según el rubro y se activan desde el panel. Sin costo extra, también en el plan gratuito.

El comprador pega su lista, una cosa por renglón, y la tienda encuentra cada producto. Se revisa, se ajustan las cantidades y va todo al carrito.

El comprador elige su tipo de piel y qué quiere mejorar, y la tienda le arma la rutina paso por paso: limpieza, sérum, hidratante y protector, con sus productos.

Con la cámara del celular o con una foto, el comprador ve cada tono de labial puesto antes de comprarlo, y lo suma al carrito. La imagen no sale de su dispositivo.
Todavía hay profesionales de la salud que llevan la agenda en un cuaderno y los cobros en planillas sueltas. Los costos son conocidos: horarios que se pisan porque dos personas anotaron en el mismo hueco, turnos que se pierden porque nadie revisó la agenda del día siguiente, cobros que no se registran y después no se pueden facturar, y pacientes cuyo historial de visitas nadie puede reconstruir. rapilist resuelve esa capa: la agenda online no permite superposiciones, cada reserva se notifica al instante, cada cobro queda registrado con su comprobante y cada paciente acumula su historial de turnos y pagos. Interfaz simple, tutoriales guiados dentro de la app y soporte en español.
Es preferible ser claros para que nadie contrate esperando algo que no está. rapilist NO es un sistema de historia clínica electrónica: no tiene campos estructurados de antecedentes, medicación o diagnósticos, no permite adjuntar estudios en PDF ni DICOM a la ficha, y no emite recetas ni certificados. Tampoco incluye videoconsulta: si la atención es online, la videollamada se hace con la herramienta que ya se use y el turno queda agendado y cobrado en rapilist. Y no gestiona el circuito de obras sociales: no genera bonos de atención ni liquida a OSDE, Swiss u otras. Si la operación depende de alguna de esas piezas, conviene consultarlo antes de contratar para saber con honestidad si rapilist sirve.
Para el consultorio o centro que cobra de forma particular y quiere ordenar la operación: nutricionistas, kinesiólogos, psicólogos, fonoaudiólogos, terapias alternativas, consultorios de estética médica. Ahí rapilist cubre lo que más trabajo da: la agenda online que los pacientes usan solos, la ficha con el historial de visitas y pagos, el cobro con Mercado Pago o en el consultorio, la factura con CAE desde la misma consulta, el stock de insumos, y varios profesionales con permisos separados y auditoría de quién modificó qué. Todo en un panel, sin planillas paralelas.
Menú digital con QR, pedidos por WhatsApp y delivery propio o con Correo Argentino. Para restaurantes, rotiserías, cafeterías y comida para llevar.
Para vender ropa online con talles, colores, stock por variante y cambios de talle. Pensada para emprendimientos de indumentaria, showrooms y marcas de autor.
Catálogo mayorista privado con contraseña, lista de precios con su propio link, mínimo de compra y pedidos con pago pendiente. Gestión 100% online.
Crear tienda online en minutos con rapilist, sin programar ni contratar diseñador. Cobro con tarjeta, envíos por correo y ventas por WhatsApp.
Plan gratuito real, sin período de prueba que venza. Cuando el negocio crece, se pasa a un plan más grande.