¿Por qué un CRM simple rinde más que uno caro?
HubSpot, Salesforce o Zoho son herramientas completas, pero sobredimensionadas para una pyme de 5 a 50 personas: buena parte de sus funciones no se usa nunca, y las que sí se usan requieren configuración. Un CRM pensado para pymes, como el de rapilist, resuelve lo básico sin configuración previa: cada venta registra al cliente, cada compra actualiza su ficha y los segmentos se arman solos. Lo que define el resultado es la adopción: un CRM que el equipo no usa no sirve, por más funciones que tenga.
