Lo que un almacén enfrenta todos los días
Un catálogo mixto — fiambre y verdura por peso, bebidas por unidad o por pack, artículos de almacén sueltos — que en una planilla común termina siendo un lío de unidades de medida. Clientes de años que compran fiado y pagan a fin de mes, sin que quede claro cuánto acumulan. Competencia de precio con el súper de la esquina, que obliga a controlar el margen real. Y un cierre de caja que, contado a mano, casi nunca coincide con lo que debería haber.