Lo que un mayorista enfrenta todos los días
Manejar dos (o más) precios distintos para el mismo producto según el canal, sin que se mezclen ni se carguen dos veces. Revendedores que compran seguido y pagan con cierto desfasaje, así que la cuenta corriente de cada uno tiene que estar clara para saber a quién seguir vendiendo y a quién frenar. Y un volumen de pedidos que, sin un sistema, termina en planillas de Excel que nadie termina de cerrar a fin de mes.