Lo que una veterinaria enfrenta todos los días
Turnos que hay que agendar por paciente (la mascota) y no solo por cliente (el dueño), porque un mismo dueño puede traer a más de un animal con historiales distintos. Venta de mostrador (alimento, accesorios, medicamentos) que convive con la agenda de consultas, y que en un sistema pensado solo para turnos queda desatendida. Y la necesidad de dar seguimiento real a un paciente que vuelve por controles o vacunas, sin depender de la memoria del veterinario.