Lo que una zapatería enfrenta todos los días
Cada modelo se multiplica en talles y colores, y controlar esa matriz a mano termina en errores: se vende el último 38 sin darse cuenta y el cliente siguiente se va con las manos vacías. Comprar por curva de talles obliga a pensar el stock distinto que en otros rubros: no alcanza con saber "cuántos pares" tenés, hay que saber de qué talle. Y las liquidaciones de fin de temporada exigen mover stock rápido antes de que llegue la colección nueva.