Lo que una casa de repuestos enfrenta todos los días
Un catálogo con miles de códigos, muchos casi idénticos entre marcas y modelos distintos, donde confundir uno con otro implica una devolución. Cada proveedor tiene su propio código para el mismo repuesto, y sin un sistema que lo ordene, es fácil perder de vista a quién comprarle más barato. Y talleres que compran seguido y pagan a fin de mes, cuya cuenta corriente hay que llevar clara para saber a quién seguir vendiendo fiado.