Las tres letras en una frase
Las tres letras que usa la mayoría de los comercios se resumen así:
- Factura A: la emite un responsable inscripto en IVA a otro responsable inscripto. Muestra el IVA por separado, y quien compra lo puede usar como crédito fiscal.
- Factura B: la emite un responsable inscripto a quien no es responsable inscripto, como un consumidor final, un monotributista o un exento. El precio se muestra con el IVA incluido.
- Factura C: la emiten los monotributistas y los exentos, a cualquier cliente. No discrimina IVA porque quien la emite no lo cobra.
Cómo saber cuál corresponde
Primero se mira la condición de quien vende. Un monotributista emite siempre factura C, sin importar a quién le venda. Un responsable inscripto emite A o B según quién compra.
Después, la condición de quien compra. Si es responsable inscripto, corresponde la A, con su CUIT. Si no lo es, corresponde la B. La condición de un cliente se puede consultar con su CUIT en la constancia de inscripción de ARCA, y conviene guardarla en su ficha para no preguntarla en cada venta.
Ejemplo
Una ferretería responsable inscripta vende materiales por $121.000. Si el cliente es una constructora responsable inscripta, emite factura A: $100.000 de neto más $21.000 de IVA, por separado. Si el cliente es un particular, emite factura B por $121.000, con el IVA incluido en el precio. Si la ferretería fuera monotributista, emitiría factura C por $121.000 en los dos casos.
Qué datos lleva una factura electrónica
Más allá de la letra, toda factura electrónica autorizada incluye:
- La letra, el número de punto de venta y un número correlativo.
- La fecha y los datos de quien emite: razón social, CUIT, condición frente al IVA y domicilio.
- Los datos de quien compra: en la A, su CUIT y su condición; en la B a un consumidor final, el nombre o el documento cuando el monto lo exige.
- El detalle de lo vendido y los importes; en la A, además, el IVA discriminado por alícuota.
- El CAE, el código que otorga ARCA al autorizar el comprobante, con su fecha de vencimiento, y el código QR.
Si hay que corregir una factura
Una factura electrónica autorizada no se borra ni se edita. Si hubo un error o una devolución, se emite una nota de crédito de la misma letra, que anula la factura en todo o en parte, y, si corresponde, una factura nueva con los datos correctos. Para cobrar una diferencia en más se usa una nota de débito.
Por eso conviene revisar el cliente, el medio de pago y los importes antes de emitir, y no después.
Errores frecuentes
Son los que más idas y vueltas generan con clientes y con el estudio contable:
- Emitir factura B a un cliente responsable inscripto que necesitaba la A: no puede computar el IVA y pide que se rehaga.
- Seguir emitiendo factura C después de pasar de monotributista a responsable inscripto, o al revés.
- Facturar desde un punto de venta que no corresponde, por ejemplo usar el del local para las ventas de la tienda online cuando se definieron puntos distintos.
- Dejar todas las facturas para el final del día y emitirlas sin revisar a quién se le vendió.
Monotributo y responsable inscripto: por qué importa la letra
Para un responsable inscripto, la factura A recibida es parte de su crédito fiscal de IVA: si recibe una B por error, pierde ese crédito. Para un monotributista, en cambio, la letra que recibe no cambia lo que paga, porque no liquida IVA.
Del lado de quien vende, la letra también refleja su propia situación: emitir A o B implica liquidar IVA todos los meses, mientras que la C corresponde a quien está en el régimen simplificado.
Cómo se hace en rapilist
En rapilist, la factura A, B o C se emite desde la misma venta, con el CAE de ARCA y el código QR. El sistema deduce la letra a partir de la condición frente al IVA del negocio y del cliente, y no deja emitir una letra que no corresponde. Las notas de crédito quedan asociadas a la factura original. La facturación electrónica es sólo para Argentina y depende del plan.