Precio de reposición, no de compra
El error más caro es calcular el precio sobre lo que se pagó la mercadería, cuando lo que importa es lo que va a costar reponerla. Si un producto se compró a $1.000 y hoy el proveedor lo cobra $1.150, el margen tiene que calcularse sobre $1.150: si no, cada venta financia la próxima compra con plata del negocio.
Ejemplo
Un producto comprado a $1.000 se vende con un markup del 60 %, a $1.600. El proveedor aumenta un 15 % y la reposición pasa a costar $1.150. Si el precio no cambia, el markup real baja al 39 % (1.600 dividido 1.150 da 1,39). Para mantener el 60 %, el precio tiene que pasar a $1.840.
Cada cuánto actualizar
No hay una frecuencia única: depende de cuánto aumentan los proveedores y de cuánto rota cada producto. Los de alta rotación se reponen seguido y conviene actualizarlos con cada lista nueva; los que rotan poco pueden revisarse con una frecuencia fija, por ejemplo una vez por mes.
Lo importante es tener un disparador claro, como la llegada de una lista nueva del proveedor o una fecha fija, en lugar de remarcar cuando "parece" que hace falta.
Aumentos ordenados: por proveedor y por categoría
Cuando llega una lista nueva, lo más rápido es aplicar el aumento a todos los productos de ese proveedor o de esa categoría de una vez, en lugar de cambiar precio por precio. Antes de confirmar, conviene ver una vista previa con el precio actual y el nuevo, para detectar algún producto que no debía tocarse.
- Actualizar el costo y recalcular el precio con el markup de cada producto, en lugar de aplicar el mismo aumento a todo.
- Redondear a precios fáciles de cobrar y de leer en la góndola.
- Revisar aparte las listas mayoristas o especiales, que suelen tener su propio margen.
Productos con costo en dólares
Algunos rubros, como electrónica, repuestos importados o herramientas, tienen costos atados al dólar. Una opción es publicar esos productos con precio en dólares y una cotización que se actualiza en un solo lugar: al cambiarla, cambian todos los precios en pesos que ve el cliente.
Conviene decidir qué cotización se usa, mostrarla, y cobrar siempre el precio convertido en el momento de la venta.
Comunicar los cambios
Un aumento que el cliente descubre en la caja genera más rechazo que uno que ve en la góndola o en la tienda online. Por eso las etiquetas, el catálogo online y el sistema de cobro tienen que cambiar juntos.
- Imprimir las etiquetas nuevas sólo de los productos que cambiaron, no de todo el local.
- Actualizar el catálogo que se comparte por WhatsApp en el mismo momento.
- Avisar a los clientes de cuenta corriente si el saldo se actualiza.
Errores frecuentes
Los que más margen se comen sin que se note:
- Aumentar todo el mismo porcentaje sin mirar el costo de cada producto.
- Olvidar los productos que se venden poco y dejarlos con precios de hace meses.
- No cargar el costo en el sistema: sin costo, no hay forma de ver el margen real.
- Recalcular el precio sobre el costo con IVA en unos productos y sin IVA en otros.
Cómo se hace en rapilist
En rapilist, la actualización masiva de precios aplica un porcentaje a todos los productos, a ciertas categorías o a los de ciertos proveedores, sobre el precio de venta, el costo, el precio mayorista o las listas de precios, con una vista previa antes de confirmar. Los productos se pueden publicar en dólares con una cotización que se cambia en un solo lugar, y las etiquetas de góndola se imprimen con el precio nuevo.