Flujos de trabajo automáticos, integraciones entre sistemas, scrapers, ETL y bots internos. Las tareas repetitivas del equipo pasan a ser procesos que corren solos: auditables, monitoreados y sin dependencia del proveedor.
Copiar y pegar datos entre Excel, sistemas y planillas todos los días.
Generar reportes manuales que un script podría correr cada noche.
Sincronizar a mano la información entre CRM, ERP, contabilidad y e-commerce.
Tareas que dependen de una persona sólo porque nunca se automatizaron.
Procesos diseñados sobre la operación real, no flujos genéricos de Zapier: auditables, monitoreados y con alertas automáticas.
APIs oficiales, scrapers cuando no hay API, lectura automática de emails y lectura de documentos con IA.
Extracción desde varias fuentes, transformación y carga al data warehouse. Programados, idempotentes y con reprocesamiento (backfill) ante fallas.
Clasificación automática, extracción de datos de PDFs y respuesta automática de emails, aplicadas donde ahorran trabajo.
Cada venta actualiza automáticamente el CRM, el ERP y la contabilidad.
Las facturas en PDF llegan por email, la IA extrae los datos y se cargan en el sistema.
Precios, stock o catálogos de competidores actualizados cada día.
Reportes diarios, alertas y comandos para el equipo desde el chat.
El mismo equipo y la misma metodología, aplicados a otro tipo de problema.
Basta con describir en un mensaje lo que se necesita. La respuesta incluye una estimación inicial sin compromiso y, si se avanza, la PoC comienza esa misma semana.